De balances y descubrimientos.
Pensó que haber sido bautizado con un sobrenombre tan ridículo era solo por una cuestión de complicidades vagas, de estupideces irresponsables y totalmente necesarias para alguien que necesita destruirse para transformarse. Pasó el tiempo y las decepciones le despertaron la conciencia de tiempo, lugar y especie a la que pertenece. Y si. Es humano, con todo lo que eso trae aparejado para bien y para mal. Él y todos lo que lo rodean. Casi completada otra vuelta al sol, y en aniversario de lo que algunos le dijeron que fue su segundo natalicio, el búho pensó en su año. Tan disparejo y tan raro. Tan bravo y experimental. Tan cargado de emociones. Mucho tiempo contra las cuerdas... Cuando lo miras en perspectiva caes en la cuenta de que sin dudas fue uno de los años mas agitado de todos para su mente. Varios giros en su cabeza, muchísimo mas abierta de lo que había estado en, por lo menos, 10 años. Batalló fiero contra él...