Doble filo
Filosofar y divagar sobre los controles que significan las reglas, costumbres códigos y tradiciones que determinan el sentido común es necesario. Casi parte obligada del desarrollo de la mente para toda una generación pre-pantalla. El paso del tiempo y pocas cosas en que ocuparlo, teniendo pocas opciones (comparadas con lo que se ve hoy día) para explotar los ratos de ocio, termina decantando en reflexiones que generan inquietudes y deseos de romper los grilletes que nos mantienen rehenes de un sistema que solo acomoda a la descendencia de los que ya tienen su lugar acomodado en el buen cine del futuro. Sin dudas ha sido a lo largo del tiempo el motor que impulsó grandes obras de artes que hirvieron la sangre y reventaron los corazones de millones de jóvenes (y no tanto) en todas las latitudes del mapa. Hace algunos años una frase me golpeó, “estan las personas y están las ideas”. Porque los sabuesos del capital siempre están al acecho de las nuevas ideas y los conceptos que ...