Cerra la puerta y renová el tatuaje
Son las 15hrs. Me suena la alarma del celular. Otra pastilla más. Charlo un rato y en eso me llegan las noticias de lo que sucede en el sur. Menos ceros y unos desde la casa cerca del centro ¿porqué? Porque lo bueno dura poco, y un puñado de meses, en los miles de millones de años que hace que el universo es universo, no son nada. No son historia siquiera.
Otra pastilla para materializarme.
Fuiste alguna vez a ver un espectáculo con interacción en un teatro, estadio o lo que sea? Mi vida es el/la joven que sostiene el cartel para que el artista lo vea y le diga algo.
21hrs. Ya me toca.
Aún me atormentan las noticias desde el sur. Abrazo bravo para vos, hermano. No hay peor infelicidad que la que se elige. Te convertiste en un rehén más. Aún recuerdo tu traición, pero lo que tengo de orgulloso lo tengo de imbecil. Soy sensible a la infelicidad, ya no peleo contra lo que no me destruye.
Invisible.
Después de tantas horas, oficialmente dejé de creer en el amor en casi todas sus formas. Ganó el mundo.
Comentarios
Publicar un comentario