Graffiti

Fue en el baño de una estación de servicio en Londres donde lo vió por primera vez. La segunda en una pared de Turquía. Imposible olvidarse de esas palabras.

"El tiempo nos hizo mierda"

Le llamó la atención el argentino. "A mi no", pensó. Se sintió por fuera de la regla y creyó que iba a ser perfecto. Cuando la casa de volvió más fría de lo que pudo imaginar alguna vez lo recordó. Y volvió a recordarlo todas y cada una de las veces que hablo con la pared. Y volvió a pensar en eso cuando se sintió desesperado e impotente la primera vez, y la segunda y la tercera.
Hoy lo abriga la noche y sale a la calle con una lata a buscar una pared.

El tiempo nos hizo mierda.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los mosquitos saben como funciona un mingitorio

Los gatos no se miran al espejo

Solo un tropezón