Reflejos
En medio del trance, del disfrute y de viajar por el momento de mayores sensaciones positivas que tuvo en lo que había sido casi un año de pesadilla, comenzó a pensar, sin querer, en la materia gris. Ese músculo fascinante que puede funcionar maravillosamente y llevarte a estados de goce total o ponerse en guerra contra su dueño y clavarle una daga, inventar algo tan abstracto e imposible de describir con justeza como son los sentimientos. Positivos y negativos. El cerebro te pone los pies sobre la tierra o te venda los ojos. Funciona de manera tan extraña que una parte consciente puede manifestarse de una forma, y en realidad otra parte inconsciente más fuerte puja y gana. La materia gris que hace que los malos buenos culeen sus estrellas a todo trapo pero también les impide dormir, les cruza un nombre, un deja vu, una imagen. Cualquier disparador sirve para estremecer incluso al mas fuerte y dejarlo desarmado. La misma materia hace que ellos el...