Ventana

Desde acá arriba se ve claramente como todos se sujetan. Y como pocos son los que lo hacen con convicción.
Y las palabras vuelan para un lado y para el otro. Y es fácil. Desde acá se nota que es realmente fácil ese juego. Siempre fuimos los mismos los que nos mantuvimos firmes a pesar de todo, durante el terremoto. El que sentimos, y el que no también. Y las palabras siguen volando. Las que valen, y las que ya no valen nada. Todo es demasiado para entrar en una cabeza.
Te felicito, sos solamente un poco hipócrita, hermano.

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